All I want for Christmas

Las navidades del 2015 al 2016 fueron un puto horror. Por mi parte, somos una familia pequeña y nunca nos reunimos con primos, tíos, etc. Sólo mis padres, hermanos y yo. Pero por la parte de mi marido, es otro cantar.

Él, aparte de sus padres y hermanos (con sus respectivas parejas), tiene muchos tíos y primos, por no hablar que a todos les gusta reunirse al menos una vez en estas fechas.

En las últimas navidades había un bebé de dos meses (hija de una prima), una embarazada y, para colmo, la sobrina de mi marido (tenía unos seis meses). Lo pasé muy mal en las reuniones familiares, porque hacía poco que él y yo nos habíamos casado y claro, las putas preguntas de siempre: “Uy, si te gustan mucho los niños! Tú, ¿para cuándo?”.

El 25 de diciembre fue especialmente duro: se reunió toda la familia en casa de mis suegros (allí vive la abuela de mi marido), y claro, todo el mundo con sus niños y felices. Cuando no pude más, salí con la excusa de hacer una llamada, y me encerré en una habitación casi dos horas, llorando y whatsappeándome con mis piñas…. La paciencia (y cariño) que tuvieron conmigo ese día no hay suficiente dinero en el mundo para pagarla. Finalmente, tuve que  volver, porque mi suegra vino a buscarme (limpié mis lágrimas porque no quería que viera nada), y opté por EMBORRACHARME. Bebí cava como si no hubiese un mañana. La suerte es que sé disimular bien cuando voy taja, así que el resto de la tortura velada la recuerdo como si fuera un sueño (bendito alcohol).

La cosa no acabó ahí. El día 5 de enero tocaba reunión familiar (por parte de mi suegra) en otro sitio. En este caso, también mucha gente, mucho niño pequeño, algún bebé…. Visto cómo me había sentido el día 25 de diciembre, puse una excusa y no fui. Mi marido sí que acudió y me jodió que no se quedara conmigo y me mostrara solidaridad, pero me argumentó que si no iba, la gente podía imaginarse cualquier cosa, pero eso no quita que estuve más sola y deprimida que la una…

El único momento BONITO que tuve durante todas esas fechas navideñas,  fue el día 31 de diciembre, fui a correr la San Silvestre, y disfruté! Me encantó ver el ambiente navideño de mi ciudad, la satisfacción por acabar la carrera y hacer deporte (que después de comer como una lima durante las fiestas, me sentó muy bien).

En fin, y para resumir, fue una navidad MUY DURA. No sólo cargaba con mi negativo de noviembre y con mi aborto de mayo, sino también con el nacimiento de la sobrina de mi marido, J. (me niego a llamarla mi sobrina). Esta niña nació en junio de 2015, y su nacimiento fue un sufrimiento (otro más). Si me llevase mejor con la madre, creo que estaría muy contenta y la querría mucho, pero no las aguanto.

Sin embargo, en diciembre de 2015, poco antes de acabar el año, tuve una muy buena noticia: me llamaron de la SS de mi ciudad, que en enero volvía a tener visita para empezar el segundo ciclo de FIV/ICSI, y fue una alegría muy grande (y ya me moría de ganas de acabar las fiestas y que llegara ese día).

A finales de enero de 2016, volví al hospital, y me dieron de nuevo todas las recetas para comprar los medicamentos, me programaron los días de la punción y control folicular y me dijeron de, a la siguiente regla, empezar a tomar los anticonceptivos.

En marzo, empecé con los pinchazos de Gonal, menopur, cetrotide….

Nos leemos en la próxima! ❤

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s